miércoles, 1 de febrero de 2017

¿El emprendedor tiene que ser egoísta?

                El mundo del comercio y las finanzas es altamente competitivo, algunos expertos dicen que innovar en nuestro siglo es prácticamente imposible por lo que crear un producto que sea útil y atraiga al mercado es difícil, el emprendedor se enfrenta  a la posibilidad de que haya un producto parecido al suyo con un target similar y que esto afecte su mercado y desenvolvimiento, a esto algunos emprendedores reaccionan de manera egoísta, deseando que sus competidores no tengan éxito o tratando sobrepasarlos de manera deshonesta.



                Pero esta actitud va en contra de lo que significa ser un emprendedor, el emprendedor no tiene necesidad de ser egoísta o usar artimañas para tener un negocio exitoso, si bien es cierto que el mercado es grande y competitivo también lo es que las personas se interesan en los productos que le presentan novedad en cuanto a lo que hay en el mercado y que incluso con el mismo target dos compañías parecidas pueden presentar una competitividad sana que puede incluso generar crecimiento para ambas partes.



                Siendo egoístas podemos cometer el error de darle más importancia a la competencia que crear una empresa de utilidad y éxito, el emprendedor debe tener suficiente confianza en sí mismo como para saber que puede sacar su proyecto adelante sin necesidad de dañar a otros o ser negativo al respecto, el egoísmo puede además cerrarte las puertas a proyectos que te podrían interesar, en los negocios se trata de ceder y ganar, crear alianzas y estar abierto a nuevas ideas, tu empresa crece desde ti mismo.



Cómo evitar el negativismo.


                A pesar de lo anterior no es difícil que surjan sentimientos negativos en un ambiente competitivo, mantener una actitud cordial y positiva puede ser todo un reto cuando estás comenzando a emprender por lo que hay algunas cosas en las que puedes enfocarte cuando la negatividad te aflija: Concéntrate en tu propio trabajo, al fin y al cabo, es lo que importa. Tómate un descanso y reevalúa todo lo positivo que presenta tu proyecto, quizás sólo necesitas una vista positiva para seguir adelante. Intenta conectar con tus rivales, la sana competencia puede beneficiarlos a ambos y ayudar a limar asperezas. Y, sobre todo, recuerda que como tú te puedas sentir se pueden sentir los demás y que perjudicar a otros puede traerte peores consecuencias ¡Eres un emprendedor exitoso y no necesitas jugar 




Espero que te ayude Felipe González Gervaso 😊